Como hemos cambiado

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Qué tal estáis??? Cómo han ido las vacaciones???  Tipica pregunta que hacemos y nos hacen repetidamente año tras año…. Jajaja, la respuesta, evidentemente, esperamos que sea Genial!!! Han sido una pasada!!!! Fantásticas!!!! O cualquiera otra expresion gratificante.

Como el verano da para mucho y tras los acontecimientos que han tenido lugar en distintos puntos del planeta de incendios, desaparición de un iceberg, etc, hemos querido trasladarnos al pasado y recordar cómo eran las cosas cuándo eramos pequeñas, así que a parte de leernos os recomendamos que hagáis éste ejercicio desde vuestro interior, hay tantas cosas que ni teníamos ni necesitábamos… Y eramos tan felices!!!!
Al cerrar los ojos y bucear en esa niñez perdida, el primer fotograma que se acerca a mi retina es esa dulce imagen de mi madre con su delantal, su metro al cuello y el alfiler en la boca, a la vez que me sobresalto al llamarme con esa cálida voz, una vez más, para subirme a la mesa y probarme ese último diseño, que hasta que no termine, no la dejará conciliar el sueño…
Los recuerdos de mi niñez dónde lo importante no eran ni el dinero ni lo que los demás pensaran de ti.
Al cole no llevábamos paquetes de galletas envueltas en bolsitas de plástico que a su vez vienen en cajitas… Al cole llevábamos bocadillos envueltos en papel de estrasa, y si no el pastelero venia a la hora del recreo y todos agolpados en la reja esperábamos el turno para no quedarnos sin la palmera o caracola, todavía calentitas!!!!
A la salida del cole, acompañábamos a nuestra madre a la panadería, dónde la dueña recogía a lo largo del día decenas de talegas de pan, no apuntaba jamás ningún pedido pero nunca la vi equivocarse. Bendita memoria!!! 
Las botellas de cristal recuerdo que eran retornables, lo que se preocupaban en casa, porque ninguna acabara en la basura.
Toda la familia de mi madre siempre se dedicó a la costura y a ella le apasionaba. Siempre estaba inventando, y su gran pasión era hacernos ropa a mi hermana y a mi. Además, hacia punto y crochet. Siempre tenia entre manos alguna rebeca, un chal o un gorro por terminar. Creciendo entre costuras, los retales siempre los reutilizaba mi hermana para vestir a sus muñecas hasta que, aprendió a coser y los diseños dejaron de ser para sus muñecas para hacerlos únicos para ella.
Mientras, yo por mi parte, que era bastante torpe con eso de la costura…. (las de veces que lo intentaba y con todo su cariño mi madre me ayudaba…, pero no habia manera, ni el dedal soportaba. Jajaja) preferia acompañar a mi padre a su lugar de trabajo, alli me sentia feliz, las de cosas que no querian… Con los recortes de la guillotina me hacia libretas, block de pedidos, listines de teléfono para jugar a las secretarias, qué felicidad me provocaba esa sensación de llegar a tiempo antes que nada acabara en la basura.
Para ir a la compra, nada de bolsas de plástico, de muestrarios de las telas de rodilleras mi madre hacia sus propias bolsas, resistentes, originales y perfectas para la compra diaria, además de poderse lavar en la lavadora.
Podría seguir y seguir, no hace tanto de todo ésto y sin embargo…. Cuándo dejamos de hacer lo correcto y comenzamos a pensar que el consumismo nos haría felices????  Estaremos encantadas de escucharos, si os apetece!!!! 
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